Ediciones 98 continuará en breve la publicación de la pentalogía completa de la autora sobre la Guerra Civil española, comenzando con Retaguardia: Imágenes de vivos y muertos.
Ediciones 98 rescata, a partir del próximo 20 de diciembre, Diario de una prisionera, de Concha Espina. Esta obra fue publicada originalmente en 1938 bajo el título ‘Esclavitud y libertad: Diario de una prisionera’, en plena Guerra Civil, y jamás reeditada desde entonces. El sello editorial independiente inicia así un ambicioso proyecto de recuperación de la escritora cántabra, figura capital de la literatura española del siglo XX y una de las pocas voces femeninas que narraron en primera persona los estragos de la Guerra Civil.

La autora escribió este diario en condiciones extremas, «en el vértigo de los peligros y la locura de la esperanza», según sus propias palabras. Espina, conocida por su independencia política y su firme carácter, sufrió cautiverio durante el conflicto y fue trasladada a varias checas, donde llegó a temer por su vida.
El dietario fue redactado clandestinamente durante su reclusión forzosa junto a un grupo de mujeres en su casa de Luzmela (Santander). Estamos, pues, ante el conmovedor testimonio personal de una mujer sobre la Guerra Civil española, uno de las escasos relatos femeninos sobre la situación de las mujeres durante el conflicto fratricida; el de una mujer que fue la primera española que logró vivir con la escritura y resultó candidata reiteradamente al Premio Nobel de Literatura.

Una figura clave de la literatura española
Concha Espina (1869 – 1955) fue una pionera en muchos sentidos: la primera mujer española capaz de vivir de su escritura, sustentó con ella a sus cinco hijos y logró construir una carrera literaria de prestigio internacional.
Defensora de los derechos de las mujeres, apoyó el sufragio femenino y el divorcio; ella misma fue una de las primeras mujeres divorciadas de la Segunda República, con el apoyo jurídico de su amiga Clara Campoamor.
Su vida cultural estuvo marcada por la participación en tertulias literarias en su casa madrileña, a las que asistieron figuras como Federico García Lorca, José Antonio Primo de Rivera, Antonio Machado, Gerardo Diego y José Ortega y Gasset.

Su obra alcanzó notable difusión fuera de España: se tradujo al francés, inglés, alemán, italiano o sueco, entre otros idiomas. Su prestigio le valió, además, ser propuesta en tres ocasiones al Premio Nobel de Literatura desde Suecia, Francia y Estados Unidos. En este último país impartió conferencias y fue nombrada vicepresidenta de la Hispanic Society de Nueva York, a invitación de Archer Huntington.
Diario de una prisionera es el primer paso del proyecto editorial que Ediciones 98 dedica a Concha Espina. Próximamente, la editorial continuará la publicación completa de su pentalogía sobre la Guerra Civil española: Retaguardia: Imágenes de vivos y muertos, Las alas invencibles, Luna roja y Princesas del martirio.
